BOSQUEJO DE HOY
Análisis de la caída de Pedro.
Mateo 26:69-75
Escrito por Henry Rolando Preza
Introducción:
Todos conocemos la historia de Pedro, el apóstol. Un hombre con carácter explosivo, pescador, sin letras y del vulgo llamado a ser pescador de hombres Un llamado semejante al que el Señor sigue haciendo a sus elegidos.
Su caída sin duda fue uno de los hechos más sobresalientes y penosos dentro de su vida. Quien como él, un íntimo de Jesús, uno de los doce (¡los doce que no se despegaban del Señor! El que lo vio transfigurarse, no un privilegio de multitudes fue que él fuera a quién el Señor le dijo “Esto no te lo revelo sangre ni carne sino mi padre que está en los cielos.”
Sin embargo a la hora de la prueba su revelación, el llamado de Jesús ni su carácter de valiente pudieron hacer que él no negara al Señor.
I. EL SEÑOR PERMITE QUE COMETAS ERRORES PARA ENSEÑARNOS GRANDES LECCIONES.
A- Dios no le movió a pecar, pero, si lo permitió, hasta se lo profetizó el mismo Jesús.
B- ¿Si el Señor Jesús sabía sobre su caída porque permitió que lo hiciera? Dios no manipula a sus hijos les da libertad para hacer el bien o no.
C- Dios nos enseña mucho de los errores. Hubieron por lo menos dos cosas que Pedro aprendió de su caída.
1. Tener humildad y reconocer sus propias debilidades.
2. Amar al Señor de verdad con toda su mente, cuerpo y voluntad.
II. LA CAIDA DE PEDRO TUVO ORIGEN EN EL AMOR PROPIO
A- No quiso morir, tenía miedo a la agresión física. Amaba más su yo que al Señor.
B- Eso le llevó a negar al Señor tres veces.
C- El amor propio no nos deja servir a Dios con libertad.
III. LA CAIDA DE PEDRO TUVO SU ORIGEN EN EL ORGULLO.
A- “No te dejaré” “Moriremos contigo” Cuando el Señor confronta su debilidad su orgullo lo hizo contradecir al dulce Salvador.
B- Su orgullo lejos de prepararlo para el momento dañó su integridad, el mismo orgullo que lo hizo contradecir al Señor en lugar de decirle que haré lo hizo negar al Señor para resguardarse él.
C- El orgullo destruye, te hace verte mal; en lugar de lo que la gente cree, que con el orgullo te proteges, te hace ser detestable y te lleva a la caída.
D- Alejémonos del orgullo y nos alegaremos de la caída. “Antes dela caída es la soberbia.”
IV. SU FALTA DE ORACIÓN EN EL HUERTO DEMOSTRÓ SU ESTADO DE DEBILIDAD EN CUANTO A APOYAR A JESUS.
A- Si no estuvo dispuesto a apoyar a Jesús ni en una oración, que aseguraba que no le negaría.
B- La falta de oración en los creyentes hace que estemos mas propensos a los errores y caídas.
C- Como David no fue al campo de batalla y cayó, cristiano que no esté en la batalla de oración es arrastrado por su debilidad.
D- La oración te fortalece y te protege. Jesús le dijo a Pedro “Velad y orad para que no caigas en tentación” Pedro no lo entendió. Aunque Jesús no lo acuso sino que dijo “El espíritu está dispuesto, pero, la carne es débil. El mismo estaba débil en ese momento, su carne se resistía a morir, pero, nada le impidió hacerlo, porque era apasionado por hacer la voluntad de su Padre.
V. LOS ERRORES TE MUESTRAN QUE FRENTE A NUESTRA PODRIDA LLAGA HAY UN BUEN DOCTOR QUE LA CURA CON MISERICORDIA.
A- Dios comprende tus debilidades humanas porque él ya lo pasó una vez.
B- Para Pedro quedó claro que su salvación fue por gracia porque ante la inminente muerte de Cristo sólo pudo negarlo. Esto le demostraría su gracia al morir por él cuando ni siquiera merecía ser su amigo, pues, los amigos no se niegan y fue lo que hizo él (Pedro).
C- Jesús en lugar de condenar al apóstol lo hizo su siervo fiel, lo perdonó y después lo vemos predicando a miles.
D- Le muestra misericordia después de su caída y esto le hace a Pedro amar más al Señor y le vemos muriendo por él al final de sus días. El que mucho se le hizo ama más.
E- Una cualidad de Pedro después de su error fue que no hizo lo que cometió Judas, que hasta se ahorcó. Se arrepiente, pero, había un poco de fe en él que obró en un arrepentimiento sincero. “Lloró amargamente”
CONCLUSIÓN: Un autor lo dijo así: ¿Qué es lo que más asombra a un cristiano? ¿Qué es lo que derrite su corazón en la presencia de Dios? ¿Acaso es la gracia que Dios le ha mostrado mientras aún estaba muerto en pecado, la gracia que lo sacó del lodo cenagoso y lo puso sobre y dentro de la Roca de los siglos? ¿0 es la gracia mostrada a uno después de su conversión, a saber, la gracia que soporta su extravío e ingratitud, la gracia que es paciente cuando se aleja del primer amor, contrista al Espíritu y deshonra a Cristo; la gracia que, a pesar de todo, lo ama hasta el fin y sigue ministrando a todas sus necesidades? Si la experiencia del lector es de alguna manera semejante a la mía, no tendrá dificultad en responder.
La caída de Pedro debe dejarnos claro que somos débiles y que cómo seremos perfectos ante nuestro Dios si él no esta con nosotros. Que con humillación y la boca en el suelo podamos darle la gloria a Dios. Y así nos librará de la caída