PASTORES EN ADULTERIO
Cuántas historias escandalosas de pastores que caen en adulterio hemos escuchado en el tiempo que tenemos de ser cristianos. Es algo lamentable, pero, a la vez es una vergüenza que cosas así sigan sucediendo. Está bien que adultere cualquiera, al final el daño se lo hacen ellos. Pero, que adulteren los pastores es un mal ejemplo no sólo para los niños sino para los jóvenes y los que no conocen al Señor.
El problema es que las gentes no murmuran de la persona sino que desacreditan el testimonio del evangelio de Cristo. En verdad Dios no tiene la culpa de lo que pasa con éstos hombres. También, que algunos seudo pastores sean adúlteros no significa que todos sean así. Estoy seguro que hay siervos de Dios.
He seguido de cerca el testimonio de algunos pastores que cayeron en adulterio. Recuerdo muy bien las acciones que las personas tomaban ante esas actitudes:
- Los que se daban licencia para pecar: Algunos al ver el adulterio de sus pastores tomaban eso como una oportunidad para el libertinaje. “Si mi pastor lo hace porque no yo.” Si a él no le pasó nada a mí tampoco. Entonces, copiaban las acciones de su adultero pastor. Pero, yo me pregunto: ¿Ellos en quién creyeron, en Jesús o su pastor los salvó?
- Los que se desanimaban de la fe: Otros al ver el adulterio de su pastor dejan de caminar en las filas del evangelio. Específicamente he visto eso en los que llegan a idolatrar a sus pastores. Aquellos que tienen a su pastor en mayor estima de lo que deben tenerlo son los que ponen completamente su confianza en ellos. Al final cuando ven su imperfección o hipocresía es como si el cielo hubiera desaparecido. Uno debe ser conciente que vivimos en un mundo pecador. Tarde o temprano una persona en la que hemos confiado dejará de ser alguien confiable. Es ahí donde más que los sentimientos hay que pensar con las convicciones.
- Los que se cambian de Iglesia: Hay otras personas que en lugar de estar soportando un pastor como ese prefieren cambiarse de congregación. Estas personas llegan a la conclusión que cómo es posible que alguien con una doble vida pueda estarles predicando. Piensan que no es digno de dar alimento espiritual un hombre que no teme a Dios y buscan un lugar donde de verdad se viva en integridad. Creo que estas personas no se equivocan al tomar una decisión de ese tipo, pues, lo han pensado bien y se dan cuenta que lo que está en juego es la salud espiritual de ellos. Ese es el punto para cambiarse de congregación. Cuando una persona ya no recibe alimento espiritual debe buscar alimento de lo contrario morirá.
- Los que dividen: Un grupo de personas al ver el adulterio deciden dividir la iglesia. Comienzan a trabajar a los dudosos y de esa manera hacen un buen grupo y forman su iglesia. Se olvidan que las divisiones son un pecado contra el cuerpo de Cristo que jamás se debe cometer. Mira el consejo de Pablo sobre los divisionistas: “Al que cause divisiones, amonéstalo dos veces, y después evítalo. Puedes estar seguro de que tal individuo se condena a sí mismo por ser un perverso pecador”.(Tito 3:10) Si alguien no se siente bien que se vaya solo. Si alguien se va por convicciones propias, porque ama la santidad está bien, pero, que no se lleve a nadie. Que cada uno se mueva por convicciones personales. Los que dividen sólo caerán en su propio lazo. Acaso no dice la escritura: “…En los últimos tiempos habrá burladores que vivirán según sus propias pasiones impías." Éstos son los que causan divisiones y se dejan llevar por sus propios instintos, pues no tienen el Espíritu.” Judas 18,19
- Los que se mantienen firmes en la fe: Están otros que se mantienen firmes en la fe. Que esto en lugar de desanimarlos les deja una clara convicción de lo que ellos no quieren ser. Son los que aprenden de los errores de otros y a la vez no avalan las prácticas pecaminosas. Son los que tienen los ojos bien abiertos y no están dispuestos a aceptar éste tipo de prácticas.
Uno debe aprender que los malos ejemplos siempre los habrá. Lamentablemente, dentro de nuestros círculos cristianos hay cizaña. Pero, llegará el día que conoceremos la cizaña y la veremos siendo echada al lago de fuego.
Es un error aceptar el adulterio dentro de los líderes cristianos. Hay que combatirlo. Sin embargo, no se combatirá con murmuración ni división sino con la firmeza de la Palabra de Dios. Es la Palabra la que descubre, la que cambia, la que da convicciones firmes, la que juzga con justicia.
Veamos el adulterio de algunos seudo pastores no para desanimo sino para aprender de sus errores y no permitir que sus historias se sigan dando.
PREGUNTAS.
- ¿Debo dejar mi congregación si mi pastor es un adultero?
Esa es una pregunta que sólo usted puede responder. Es la persona la que debe tomar por sí sólo la decisión. Es bueno que la persona se haga la pregunta: ¿Estoy recibiendo edificación espiritual por medio de este pastor’
- ¿Qué se puede hacer para ayudar a un pastor adultero?
Puede recurrir a los ancianos para contarles la situación y que ellos le ayuden. Puede hacerlo con la Junta Directiva si la hay, pues, ellos son los que tienen la potestad para disciplinar o suspender a un pastor de su oficio. Si tiene buena confianza con el pastor bien puede usted el amor de Cristo advertirle de las consecuencias que una actitud así le traerá.
- ¿Cómo se puede conocer que un pastor está en pecado?
Hay varias cosas que suelen suceder. Algo es muy importante: Los muchos comentarios pueden ser señal que algo está pasando. Una persona puede inventar, tres, cinco y hasta diez quizá. Pero, que medio mundo testifique que el pastor anda mal es más que una señal. Los pastores que están en adulterio y aquellos que están en pecados diferentes suelen seguir un mismo patrón:
a) Cambios repentinos de las predicaciones: Temas que antes predicaban dejan de ser tratados. Cosas que antes creían y de las cuales hablaban con denuedo de repente suelen evadirse o dicen cosas que jamás habían dicho. Doctrinas fundamentales pueden ser cambiadas con tal de avalar la actitud corrupta que están tomando. Recuerdo un pastor en adulterio que dijo de repente que Dios ya no daba dones, después de haber sido un pentecostal ahora ya no creía. Sin duda no quería que Dios lo descubriera.
b) Pierden la confianza en las personas: Suelen volverse personas evasivas, ya no quieren hablar con nadie, ocultan cosas. Si antes eran personas que no guardaban ningún secreto hoy no dejan ni el celular en lugares donde otras personas puedan tocarlo. Ya no le cuenta a los ancianos de la iglesia donde anda ni qué hace. Si de repente faltan se enoja si le preguntan dónde andaba, etc.
c) Tienen una vida familiar cuestionable: Comienza a hablar mal de su familia, ya no se le ve con ellos, sus hijos dejan de asistir a la Iglesia, pues, ya no creen en él. No acepta andar con su esposa. Se enoja si ella le quiere tomar la mano y lugares donde siempre andaba con ella ya no los visita. Se apena de ella y seguido pasa peleándose.
- ¿Qué recomendaciones le daría a un miembro de un pastor adultero?
No tome su ejemplo, manténgase firme en los valores del Reino de Dios, aprenda de los errores de ese hombre y ore por él. No se dedique a murmurar, pues, eso no le ayudará emocionalmente. Si ya no se siente bien mejor retírese antes de estarse matando espiritualmente. Por otro lado, piense bien si cree que un pastor adultero puede darle algún alimento espiritual. Si cree que su pastor debe ser alguien que tenga dos mujeres está bien, con sólo que no lo crea yo y que no envenene a otros.