Me sorprende como puede seguirse celebrando la navidad sin Jesús. En verdad, el nacimiento de Cristo es el último relatado en este mes. Lo que más se oye es la comercialización y la explotación de los recursos publicitarios a través de los medios de comunicación, por idea de las grandes transnacionales que lo que buscan es aumentar sus ingresos financieros durante este mes.

 

Creo la discusión acerca de que si Jesús nació en diciembre o en otro mes no debería ser de trascendencia, aunque sabemos que históricamente es imposible comprobar el nacimiento de Jesús un 25 de diciembre. Digo, no debería trascender porque lo más importante nunca ha sido cuándo nació sino porque nació. No es importante celebrar sino reconocer el significado del nacimiento de Jesús.

 

La celebración que socialmente se realiza en cuanto a la Navidad no pasa del árbol de navidad y el sujeto barrigón vestido de rojo. Pero, de Jesús muy poco sabemos.  Las películas, las tarjetas, las canciones “cristianas” y muchas iglesias evangélicas resaltan los aspectos no bíblicos de la navidad decorando sus iglesias, poniendo un arbolito de orígenes satánicos, y cantando canciones insípidas que en nada exaltan el señorío de Cristo.

 

Jesús nació con el propósito de cambiar el mundo, de rescatar a sus elegidos, de derrotar la muerte y el pecado. Con el propósito de establecer su Reino en la Tierra. Pero, es eso lo que se busca con la navidad que se celebra en los países del mundo.

 

En lugares de Centroamérica la navidad en lugar de recordar a Cristo lo que hace es que se resalten los índices de violencia y niños quemados por el uso inadecuado de la pólvora.

 

Le pregunte a  veinte de mis estudiantes que pensaban de ésta navidad. Ellos tienen significados “comercializados de la navidad”. Las tradiciones, tales como ésta, además, de tener su base en la falsedad histórica; causan tristeza, soledad, dolor, muerte, violencia, pecados de diferente índole, tales como: el adulterio, el robo y la mentira. Estola final en lugar de exaltar el nacimiento de Cristo se convierte en una vergüenza hasta para los ángeles de Dios.

 

La iglesia de Jesucristo debe vivir en una sintonía diferente a la del mundo. No somos iguales al mundo (entiéndase mundo como sistema  mundano). Somos luz. Parea la Iglesia el nacimiento de Cristo Jesús no debe ser un tema anual sino parte de la vida de cada creyente. Y no sólo de su nacimiento sino de su muerte y resurrección con la cual ha garantizado la salvación de sus llamados.

 

El Señor Jesús está cansado de ver la falsedad de estas navidades. La fantasía del espíritu navideño y todas esas falacias sólo son un medio de ganancias que en nada abona al verdadero evangelio.

 

Iglesia del Señor, que nuestro compromiso sea con el Reino de Cristo en la tierra. Compromiso con la santidad, compromiso con la pureza, compromiso con la verdad, compromiso con la visión histórica de la Iglesia y la enseñanza central de Cristo: El Reino de Dios.

 

También un llamado a todos los comerciantes del mundo, que muchas veces suelen ser desvergonzadamente los que dicen ser ministros de Dios: No estafen a la gente con la mentira de esta navidad, no roben a los pobres, no engañen comerciando con las almas, no mientan diciendo que creen en algo tan anti bíblico y pecaminoso como lo son las navidades. Enséñeles a los niños de sus iglesias el verdadero valor del nacimiento de Cristo. No vayan con la corriente del mundo, vivan en la luz de Dios. Es tiempo que la iglesia se “ponga colirio en los ojos” tal como el Señor se lo pide a esta iglesia laodicense y rompa con el mal hábito de imitar lo que ve en el mundo para atraer a las almas, cuando en verdad las ahuyentan.

 

Un mensaje a los políticos de los países: No utilicen la navidad como un medio propagandístico para resaltar sus personalidades. Si no creen en Jesús, no se hagan ver como si creyesen. Y si creen porque ocupar el cuento de la navidad. Lo que en verdad deberían hacer políticos es “dar frutos dignos de arrepentimiento”.

 

Estas palabras pueden resultar más que ofensivas para los que siguen empecinados en no conocer la verdad, pero, para aquellos que valoran el nacimiento de Cristo como debe ser, saben que lo que digo es cierto. El hecho es que la navidad para quién es en la actualidad: Es navidad para los comerciantes, los estafadores, los pecadores y todos. Menos una navidad para recordar a Cristo. Hasta me parece ver más resaltado a ese sujeto de rojo que a Jesús. Es una vergüenza.

 

Que Jesús nazca en tu corazón, que puedas llegar a tu vida. Que puedas creer en él. Pero, no para una temporada sino para la eternidad.

 

Que ésta “navidad” no sea lo que siempre ha sido. Que no haya navidad este mes sino todos los días en nuestros corazones. Cuando Cristo Jesús nazca en nuestros corazones seremos verdaderamente libres. “Porque si el Hijo os libertare seréis verdaderamente libres”