LA INSPIRACIÓN DE LAS ESCRITURAS. 

La discusión sobre si la Biblia es o no es la Palabra de Dios ha sido un tema controversial a través de la historia. Desde la definición del canon de la escritura lo cuál fue difícil hasta hablar de las controversias que causan algunos pasajes bíblicos. No obstante, la verdad sigue siendo la misma: No hay ninguna parte de la Biblia que pueda cuestionarse, toda ella es la Palabra de Dios. 

El punto es cómo un cristiano puede defender dicho argumento. Pues, algunos cristianos quieren defender la verdad, pero, bajo que ideas. Este mundo, plagado de mentiras y medias verdades necesita cristianos que sepan defender lo que han creído. 

En primer, lugar, veamos algunas Evidencias Bíblicas que demuestran que la Palabra proviene de Dios. Estas evidencias son llamadas también evidencias internas, pues, es la misma Biblia demostrando por sí misma ser la Palabra de Dios:

 

“La ley del Señor es perfecta: infunde nuevo aliento. El mandato del Señor es digno de confianza: da sabiduría al sencillo. Los preceptos del Señor son rectos: traen alegría al corazón. El mandamiento del Señor es claro: da luz a los ojos. El temor del Señor es puro: permanece para siempre. Las sentencias del Señor son verdaderas: todas ellas son justas. Son más deseables que el oro, más que mucho oro refinado; son más dulces que la miel, la miel que destila del panal. Por ellas queda advertido tu siervo; quien las obedece recibe una gran recompensa. Salmo 19:7-11.”

 

Esta muy clara la aplicación hecha por el salmista, la Palabra está llena de perfección, de rectitud y de justicia.

 

De tus preceptos adquiero entendimiento; por eso aborrezco toda senda de mentira. Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero. Salmo 119:104-105

 

La palabra es poderosa para guiar al ser humano. Aquellos que se encuentran repentinamente en las dificultades de la vida pueden encontrar en la palabra perfecta de Dios una guía de verdad.

 

Esta palabra del Señor vino a Jeremías en el año cuarto del rey Joacim hijo de Josías:  “Toma un rollo y escribe en él todas las palabras que desde los tiempos de Josías, desde que comencé a hablarte hasta ahora, te he dicho acerca de Israel, de Judá y de las otras naciones.” Jeremías 36:1-2.

 

Esta breve alusión de que “la Palabra del Señor vino a Jeremías” es muy común en varios libros del la Biblia. Queda claro que Dios no estaba jugando, Sus escritores no jugaban, ellos no inventaban, Dios len inspiraba lo que debían escribir.

 

Si Dios llamó 'dioses' a aquellos para quienes vino la palabra (y la Escritura no puede ser quebrantada) Juan 10:35.

 

No hay discutir que es lo que estaba pasando en este contexto. Si usted tiene curiosidad lea todo el pasaje para familiarizarse con él. Lo que a mi me llama la atención es el hecho de lo que Jesús dijo. La Palabra no puede ni debe ser quebrantada. Ella no se equivoque.

 

Mucho, desde cualquier punto de vista. En primer lugar, a los judíos se les confiaron las palabras mismas de Dios. Romanos 3:2

 

Vemos a Pablo reconociendo la inspiración de las escrituras, como Dios confió la Palabra a los judíos. Dios usó a los judíos para que así fuera.

 

Así que no dejamos de dar gracias a Dios, porque al oír ustedes la palabra de Dios que les predicamos, la aceptaron no como palabra humana sino como lo que realmente es, palabra de Dios, la cual actúa en ustedes los creyentes. 1 Tesalonicenses 2:13.

 

Pablo se nota contento por el pode de la Palabra. Para él no se discutía la inhabilidad de las escrituras.

 

Tengan presente que la paciencia de nuestro Señor significa salvación, tal como les escribió también nuestro querido hermano Pablo, con la sabiduría que Dios le dio.
En todas sus cartas se refiere a estos mismos temas. Hay en ellas algunos puntos difíciles de entender, que los ignorantes e inconstantes tergiversan, como lo hacen también con las demás Escrituras, para su propia perdición. 2 Pedro 3:15-16

 

Aquí vemos una alusión de Pedro a las palabras de Pablo. Las pone junto a las escrituras. De ahí que no podemos desacreditar las palabras de Pablo poniéndolas como no inspiradas cuando ya la misma iglesia primitiva reconocía dichos escritos como de parte de Dios.

EXAMINANDO LAS EVIDENCIAS EXTERNAS A LA BIBLIA.

 

Los escépticos y los incrédulos no bastan con las evidencias Bíblicas sino que quieren algo más claro. Evidencias externas. Claro, lo más claro que hay es lo bíblico, pero, para aquellos que creen que no lo podemos comprobar de otra forma aquí van algunas evidencias. Decidí incluir una parte del contenido escrito por el Pastor Mario Vega, en su Manual de doctrinas básicas, sobre dicho tema, en gran medida este manual ha sido mi bosquejo para realizar este sencillo material. Veamos lo que dice:

 

“SU UNIDAD: La Biblia fue escrita por no menos de cuarenta autores, la mayor parte de ellos nunca se conocieron pues vivieron en épocas muy diferentes con intervalos de hasta 1,600 años, hablaron idiomas diferentes, pertenecieron a culturas diferentes, vivieron en países diferentes, poseyeron personalidades y oficios tan variados como lo son el de pescador y poeta, el de rey y médico, pero, a pesar de todo ello, la Biblia no es simplemente una colección de 66 libros diferentes, es  UN libro que demuestra una unidad de principio a fin. Unidad de continuidad histórica, doctrinal y revelacional.  El hecho de que los escritores humanos de la Biblia no se hayan conocido y, muchas veces, tampoco se leyeron, resalta la verdad de que la unidad de la Biblia únicamente puede ser explicada como un milagro que la coloca en la categoría de Palabra de Dios.

 

SU EXTENSIÓN: La Biblia es un libro que no solamente habla de asuntos espirituales. Ella se extiende para tocar temas científicos, históricos, geográficos, culturales, sociales, sanitarios, psicológicos. Pero, aunque la extensión del contenido de la Biblia es tan amplio, resulta un verdaero milagro que todas y cada una de sus afirmaciones, en cualquiera de esos campos, son siempre exactas y sin error. Este hecho cobra mayor realce al considerar que la Biblia es el libro completo más antiguo que conserva la humanidad. Sus libros fueron escritos en una época en que se ignoraban por completo los modernos descubrimientos; sin embargo, nada de lo que en ellos está escrito ha sido nunca contradicho por descubrimientos posteriores. Esta inhabilidad en tan diversos campos del conocimiento sólo puede ser explicada por la verdad de que la Biblia es la Palabra de Dios.

 

SUS PROFECIAS: El cumplimiento en la historia de las diferentesprofecias bíblicas es una de las evidencias más convincentes de su origen divino. En la Biblia se encuentran profecías como la de la sucesión de los grandes imperios mundiales, se anuncian por nombre la llegada de grandes conquistadores como Ciro, se profetiza con siglos de antelación la fecha exacta de la venida del Mesías, se profetiza el lugar y la forma de su nacimiento, su carácter, sus milagros, sus palabras, la forma de su muerte, su sepultura, su resurrección. En fin, la mayor parte de la Biblia es profecía y la mayor parte de ella se ha cumplido al presente y la parte final se cumplirá próximamente conforme al orden que ella  misma establece. El hecho de que las diferentes predicciones de la Biblia se hayan cumplido con absoluta exactitud es prueba de su origen sobrenatural.

 

SU ACEPTACIÓN: Aunque no han faltado los detractores de la Biblia, lo cierto es que ella sigue siendo el libro que se ha traducido a mayor número de idiomas que ningún otro. Cada año, desde que se inventó la imprenta, ha conquistado el primer lugar en número de ejemplares impresos y distribuidos.

Su aceptación es universal, la leen niños, los jóvenes, los adultos y los ancianos. Ha sido inspiración de escritores, oradores, políticos, artistas, etc. Es el libro sobre el que mayor número de comentarios  se han escrito. Millares de eruditos se han dedicado a su estudio sin agotar, después de siglos, sus enseñanzas y sus verdades. Este fenómeno literario sin par, es otra prueba de su origen divino.

 

SU PODER: La Biblia es el libro que más vidas ha cambiado. Ella transforma el carácter de los hombres y de los hogares. Su lectura puede librar de los vicios, de las enfermedades, del pecado y de la desesperanza. Su lectura anima, reprende, consuela, corrige, quien la lee no vuelve a ser el mismo. Ella ha inspirado grandes hombres en la historia y ha precipitado grandes acontecimientos. Ningún otro libro ha probado tener más poder para mover el corazón humano que la Biblia.

La conjugación de las evidencias internas y externas que hemos mencionado prueba que la Biblia es la Palabra de Dios[1].”

 

TEORÍAS ERRONES SOBRE LA INSPIRACIÓN.

 

Podemos mencionar algunas teorías erróneas acerca de la Inspiración. He aquí algunas con el propósito de desmentirlas:

 

“Teoría del dictado: Es aquella que trata de explicar la inspiración de la Biblia en el sentido de que los hombres que la escribieron actuaron únicamente como secretarios que copiaban lo que Dios les dictaba. Esta concepción tan simple no hace justicia al fenómeno de que los diferentes hombres que Dios usó para escribir dejaron estampado su propio estilo en cada uno de sus libros; cosa que no debería haber ocurrido si en realidad actuaron solamente como secretarios. Por otro lado, los hombres que escribieron la Biblia expresaron muchas veces sus pesares, sus temores, sus alegrías, sus expectativas y sus deseos personales; cosas todas ellas que van más allá de la simple función de copisa. Este fenómeno se convierte en un poderoso argumento que descalifica la teoría del dictado.

 

Teoría del concepto: Es aquella que afirma que Dios únicamente inspiró los conceptos principales y, luego, éstos fueron redactados por los escritores usando palabras de su elección. Esta teoría no hace justicia a la infabilidad de las escrituras, pues, si los hombres sólo recibieron inspiración de los conceptos, muy bien podrían haber introducido errores cuando expresaron esos conceptos.

 

Teoría parcial: Establece que la Biblia es inspirada solamente en algunas de sus partes no así en otras. Hasta el presente, ninguno de los defensores de esta teoría ha logrado definir criterios adecuados para determinar qué partes son inspiradas y qué otras no. Tal parece que la conveniencia y los intereses son los elementos determinantes a la hora de definir esta importante cuestión. Como resultado de ellos no existen dos postulantes de esta teoría que estén de acuerdo en qué partes de la Biblia es inspirada; situación sospechosa que le resta toda credibilidad a semejante proposición[2].”

 

LA DEFINICIÓN DE LA INSPIRACIÓN.

 

Indudablemente la Biblia es la verdad de Dios. No hay porque dudar. Sólo que esta verdad fue transmitida a los escritores por la guía del Espíritu Santo. Pero, Dios no amarro los intereses personales de ellos, ni sus estilos, ni sus características. Todo lo contrario, la guía de Dios fue de tal manera que aunque ellos escribieron en sus estilos, la verdad de Dios quedo bien escrita con el íntimo pensamiento de Dios.

Dios no sólo utilizó a los escritores como unos muñecos de trapos, o como robots sino que sus culturas, temores, ideas, alegrías fueron utilizadas para transmitir el deseo de Dios. La inspiración de Dios es real porque el que Dios respetara al hombre en lo que escribía no significaba que no escribirían exactamente lo que Dios quería que se dejara en la Biblia.

 

Hay tres elementos poderosos en la inspiración que no pueden ser callados ni desmentidos porque son una verdad grandiosa.

 

La inspiración de las escrituras es VERBAL: Esto es así porque Dios no solamente inspiró conceptos. Dio las palabras exactas para ser utilizadas. Para Jesús la Escritura era tan fiel hasta en los signos de puntuación. Veamos lo que dice este pasaje:

 

Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido MATEO 5:18

 

El Señor Jesús defendía las escrituras y no dejaba que se aplicara mal. Eso lo puede ver en varias ocasiones.

 

La inspiración de las escrituras es PLENARIA: No hay parte de las escrituras que no sea Palabra de Dios. No podemos juzgar qué es y qué no es de Dios. La Biblia en su plenitud es inspirada por Dios. El Apóstol Pablo lo dice:

 

Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra 2 Timoteo 3:16

 

La Biblia es PERFECTA: La escritura es inerrable. No hay error en ella. En la escritura está la plena voluntad de Dios, sus deseos e ideales para el hombre. La Biblia es infalible, jamás se ha encontrado en ella error, pues, es el pensamiento de Dios.

 

Nosotros hoy en día tenemos versiones de la Biblia muy confiables. Es común el uso de la Biblia Reina-Valera Revisada. Yo estoy utilizando a Nueva Versión Internacional, la cual está en un lenguaje muy sencillo y a la vez respeta el original. Estas dos versiones son confiables y recomendaría tener las dos ya que pueden ser de mucho provecho para usted.

 

La Biblia tal como Dios la inspiró puede ser leída en sus idiomas originales: Hebreo y Arameo para el Antiguo Testamento y Griego para el Nuevo Testamento. No obstante, debido a que la gran mayoría de nosotros no tenemos acceso a ella o no sabemos los idiomas podemos basarnos en las versiones antes mencionadas para no dejar de disfrutar el privilegio de saber la voluntad de Dios.

 

Tomemos la escritura como la base  de nuestra conducta, de nuestra fe, de nuestra forma de ver la vida, de doctrina y que nada nos parte de ella. No aceptemos las mentiras que la gente dice. Si algo está en la Biblia es la verdad, si no es comprobable en ella no hay que prestarle atención. El problema es que hoy muchas personas se basan mas en pensamientos y emociones que en lo que Dios quiere por medio de su Palabra.

 



[1] Mario Vega, Manual de doctrinas básicas, Sobre la Inspiración de las escrituras, Pág. 7,8. Vigésimo novena edición.

[2] La misma cita sólo que  Pág. 9.