PALABRAS DE BIENVENIDA
Cuando el Señor me salvó no conocía su fidelidad. Lo poco que conocía de él me llenaba de paz y felicidad.
Al transcurrir el tiempo me he dado cuenta que Dios es verdaderamente fiel a sus promesas y que actúa con justicia.
Ahora lo que usted encuentra en este sitio es lo que el Señor me ha concedido conocer. Puedo darle la gloria a él, pues, sé que es fiel y que todo lo que he aprendido de su palabra es lo que las familias necesitan.
Estos primeros diez años en el evangelio me han hecho reflexionar sobre la necesidad de rescatar los valores familiares en la iglesia. Además, de dar a conocer su palabra a los que la necesitan logrando por medio del poder del Espíritu que lleguen al conocimiento de la verdad.
Sé que es poco aún lo que he hecho, pero, es mejor comenzar con algo que esperar a que otros lo hagan.
Le agradezco a Dios por haberme dejado conocer Elim, pues, es una iglesia donde se predica a Dios y su Reino.
Agradezco al pastor Mario Vega por su paciencia, enseñanzas y fe infundida a través de su ejemplo. Su vida y sus palabras son un manantial de bendición para todos los que le escuchan.

Henry Preza y Mario Vega
Creo en el proyecto de Dios para Elim y abrazo cada cosa que Dios le permite a la iglesia.
Agradezco a todos aquellos que me permiten llegar con mis escritos hasta sus hogares. Quiero decirles que mi compromiso principal y el más importante es dar a conocer la voluntad de Dios.
Aprecio mucho la confianza puesta en su servidor de parte de pastores y cristianos alrededor del mundo. Son ya más de 57 países alrededor del mundo los que han leído nuestros temas. 200 visitas diarias de más de 25 países que cada día se conectan.
Además, gracias a todos los pastores de Elim que siempre me pasan animando para que siga escribiendo y publicando.
Le animo a que nos siga visitando y orando por mi familia y yo. Necesitamos mucho sus oraciones. Además, ore por este sitio para que siga creciendo.
A Dios sea la Gloria.




