Abuso sexual Infantil
Son miles de casos de abuso sexual infantil los que se reportan cada año, pero, definitivamente son la minoría si lo comparamos con la gran mayoría que guardan silencio por miedo a las amenazas de los abusadores.
El problema principal por el que es tan difícil saber si un niño está siendo abusado es que la mayoría de abusadores suelen ser personas cercanas y que no aparentan ser personas malas.
El objetivo de desarrollar este tema no tiene que ver sobre cómo ayudar a niños que fueron abusados sexualmente. Realmente eso es muy difícil de plantear en pocas páginas. En esta ocasión me centraré en las características de los niños que han sido abusados sexualmente y algunos consejos a manera de prevención. Además, estos consejos y el material que a continuación se presenta no es de ninguna manera un recurso de ayuda para que lo lean niños sino que es específicamente para padres y personas adultas.
El Pastor Mario Vega explica en su columna de Orientaciones Familiares, los siguientes aspectos en cuanto al abuso sexual infantil:
“Primeramente, hay que estar conscientes de la gran frecuencia del problema. De acuerdo a algunas estadísticas, de cada diez niños uno sufrirá algún tipo de abuso sexual antes de llegar a los trece años de edad.
Contrario a la creencia común, entre el 75 y el 85 por ciento de los casos de abuso sexual en menores son provocados por alguien que el niño conoce y en quien confía. El esfuerzo de los padres casi siempre se orienta en el sentido de proteger a sus hijos de los extraños; no obstante, los datos demuestran que hay muchas más posibilidades de abuso de parte de conocidos, muchas veces parientes, que de los extraños.
Las personas que abusan sexualmente de menores son, por lo general, personas de aspecto normal y de carácter tímido. La vieja idea de que el violador es un hombre violento y mal encarado ha servido únicamente para encubrir más fácilmente a los verdaderos abusadores. En especial, el que abusa de menores, es casi siempre una persona delicada, tímida, tierna con los niños, aparentemente incapaz de causar daño. Todas estas características hacen que los padres o encargados se confíen de ellos, facilitándoles inconscientemente la realización del abuso.
Finalmente, hay que añadir que también existe el tipo de abusador que no violenta a sus víctimas; por el contrario, recurre a la seducción, la mentira, los regalos, a fin de obtener el consentimiento del menor. Este tipo de abuso es más difícil de advertir ya que, algunas veces, no se trata de una violación propia sino de un manoseo, una exposición de las partes privadas, caricias en los genitales o algún tipo de relación buco-genital.
Estas situaciones solamente pueden salir a la luz cuando los padres han sabido establecer canales de comunicación adecuados con sus hijos. Nunca hay que guardar silencio sobre lo que ocurre.”[1]
El niño que está siendo abusado sexualmente jamás estará preparado para hacerle frente a las experiencias de tipo sexual. Un niño que se encuentra entre los seis a diez años normalmente no entiende lo que está pasando y se siente confundido llevando una perspectiva anormal de la sexualidad.
Características de un niño abusado.
Como el pastor Mario Vega explicaba el abusador normalmente no es el tipo de personas que uno cree. No es alguien de mala apariencia. Muchos suelen ser personas amables o de reputación, personas en las que se puede confiar.
Los padres deberían tener sumo cuidado de lo que hacen sus niños y dónde se encuentran, pero, sobre todo con quién están.
La mayoría de niños suelen ocultar la situación, muchas veces por temor o porque no saben que hacer. Aunque la médula del asunto del porqué los niños no dicen el abuso por el que están pasando es por la falta de comunicación que tienen con sus padres, la incredulidad de ellos o porque el abuso viene del mismo circulo familiar. Realmente esto es espantoso.
Conozcamos algunas características de los niños que están siendo abusados sexualmente:
1. Cambios severos en el comportamiento: Un niño abusado suele tener cambios notables en el comportamiento, como un interés excesivo en los aspectos sexuales, o todo lo contrario, trata de evitar lo que sea de naturaleza sexual. Normalmente, un niño no se interesa por pláticas sexuales o simplemente vive sin ponerle mayor importancia a ello, por eso, un cambio de este tipo puede ser crucial para comprender la situación del niño y saber si está siendo abusado sexualmente.
Otra característica puede ser un aislamiento de los demás niños de su edad, de su familia o amigos con los que antes solía andar. El hecho es que su autoestima ha bajado notablemente. Se siente sucio, que no tiene valor. Otras veces lo hace porque dentro de alguno de esos círculos se encuentra el abusador y de una u otra manera trata de escapar.
Algunos niños no quieren asistir a la escuela, prefieren estar encerrados. Si el abuso lo están viviendo fuera del hogar toman la idea de no salir de casa y no dejan que nadie les hable.
Por otro lado, algunos suelen, dormir muy poco. Noches de desvelo, se la pasan llorando, tienen miedo y comienzan a llorar a una hora determinada todos lo días al saber que se acerca el momento cuando abusarán de ellos. Algunos hacen lo contrario, duermen mucho y procuran pasar la mayoría del tiempo así.
Otras veces el niño trata de buscar tener más relaciones sexuales, cambia su comportamiento a seductor. Por supuesto, que al niño no le agrada. Es sabido que algunos niños buscan o mantienen contacto íntimo constante con el abusador como un deseo de autoafirmarse. Esperan que alguien los descubra y de esa manera dejar de sufrir. Aunque la verdad es que eso no soluciona en nada la situación. Es un error que el niño deje que lo abusen deliberadamente, aunque muchas veces lo hace para no “estar expuesto a maltratos,” o que no sufra nadie de su familia, en el caso que él ha sido amenazado previamente.
Algunos niños lo que hacen es auto castigarse o buscar el suicidio. Procura hacerse daño pensando que de esa manera podrán pagar “todo lo malo que hace,” pues, él en su ingenuidad de niño piensa que es el culpable de todo ello.
También, los niños que están siendo abusados pueden mostrar cierto tipo de agresividad en su hogar o escuela por miedo a que otra persona les haga el mismo daño, aunque debo decir que otros suelen hacerse pasivos y dejar que cualquiera los lastime.
2. Sus conversaciones y acciones: Los padres deben estar muy atentos a lo que hablan sus hijos. Es difícil determinar cuando un niño está siendo abusado sexualmente, más si éste lo está sufriendo de parte de un familiar cercano. Sin embargo, siempre hay señales de alerta dentro de las palabras que los niños expresan.
Algunos dicen sentirse sucios o que sienten algo malo en su cuerpo. Dicen sentir dolor o que algo malo les pase.
Un padre descubrió que su hijo estaba siendo abusado por un vecino debido a los dibujos que su hijo hacía, ya que notó una serie de elementos que mostraban el abuso que él recibía.
Yo diría que otro elemento en el cual se puede notar si un niño está siendo abusado es en el tipo de juegos que el niño realiza. Si está realizando juegos con matices sexuales esto puede ser una señal que él está siendo abusado sexualmente.
Evidentemente las conversaciones de su hijo o las acciones que éste esté tomando son muy importantes. Los padres deberían tener una mayor y mejor comunicación con sus hijos ya que de esa manera estarán protegiéndolos.
3. Aspectos físicos: Volvamos a la columna de Orientaciones Familiares del Pastor Mario Vega. Hablando sobre cómo detectar el abuso sexual en menores dice: “El descubrimiento de moretes, heridas o mordidas en diferentes partes del cuerpo puede ser una señal indicadora del abuso que una criatura puede estar sufriendo. Esta sospecha se refuerza cuando también se descubre enrojecimiento, laceraciones o incluso sangrado en los genitales….
No en todos los casos de abuso sexual infantil pueden descubrirse señales físicas… En estos casos es un poco más difícil descubrir el problema. Pero si se observa atentamente a cambios que pueden producirse en la conducta, ellos pueden llegar a convertirse en una buena señal de alerta.
En algunas ocasiones puede producirse una fuga del hogar sin aparente explicación. Esta conducta, obviamente, obedece a un deseo de escapar. Pero, en otros casos, ocurre lo contrario. No pudiendo el niño o la niña expresar su situación y queriendo que la misma se vuelva obvia, puede recurrir a exponerse deliberadamente a abusos…[2]
Previniendo el abuso en los menores.
Es muy importante hablar de las características de los niños que están siendo abusados sexualmente. Sin embargo, es mucho mejor comenzar a tiempo en el área preventiva con nuestros hijos.
Daré algunos consejos esperando que sean de ayuda para usted. Son más que todo preventivos y por consiguiente no tratan sobre cómo ayudar al niño. Eso realmente nos llevaría muchas páginas para tratarlo con mayor amplitud. Sin embargo, estos consejos no son para guardarlos; el ponerlos en práctica puede salvar a su hijo de convertirse en una víctima.
- Enseñe a sus hijos a decir NO: Enseñe a sus hijos a no permitir que nadie les toque el cuerpo, las zonas de los genitales o que lo hagan sentir raro. Las niñas deben saber que lugares no deben tocarle y que tipo de toques son permitidos si es que se considera alguno correcto. Pero, ellos deben aprender a decir que no. Decir no a caminar con extraños, no a ofrecimientos de regalos, a jugar con desconocidos o hablarles en algún lugar. Decir no a lugares solos, entre otras cosas.
- Enseñe a sus hijos a contar todo: Por supuesto, que enseñar a sus hijos para que aprendan a decir no, es importante, pero, recordemos que no todo abuso se da porque el niño se confió en alguien o por ignorancia de lo que era incorrecto. También, no todos los niños son abusados porque los engañaron sutilmente. Muchos son abusados forzosamente, son violados, amenazados para que no hablen y ampliamente maltratados. En ese caso si no se enseña a los hijos a contar todo lo que les pasa, podrán estar siendo abusados en silencio sin que nadie se dé cuenta, debido a la falta de confianza. Enseñe a su hijo a contar si algo raro les pasa, escúchelo y enséñele a confiar en usted, que sepan que usted le cree y que siempre estará dispuesto a ayudarle. Es necesario que usted aprenda a creerle a su hijo. Ellos no le mentirán si le dicen que les ha pasado algo de carácter sexual.
- Enséñeles los límites entre el respeto y el irrespeto: Enseñe la diferencia entre respetar a un adulto y permitirle abusar. Explíqueles qué es respeto, pues, muchos niños dejan que los abusen al pensar que eso deben permitirlo, pues, el otro es adulto. Eso se vuelve peor si es el padre o un familiar. Se sienten comprometidos a permitirlo. Despierte en ellos estar alertas a cualquier señal de irrespeto. Eso es importante. Si el niño aprende qué es ser irrespetado con mayor facilidad podrá denunciarlo, aún si es alguien muy pequeño.
- Enséñeles que hacer en caso de riesgo: Enséñeles a pedir ayuda en caso de estar a punto de sufrir algún daño de algún desconocido. Explíquenles todas las medidas a tomar en caso de estar en riesgo. A dónde ir y con quién hablar.
- Instrúyalos para que no confíen en desconocidos y que no reciban nada de ellos: Aunque hicimos una mención sobre los desconocidos vuelvo a repetirlo, pues es una verdad que muchos de los abusos sexuales que los niños sufren son por desconocidos. Yo diría que un niño debe tener desconfianza absoluta de los desconocidos. Pero, a la vez deben explicarle que el irrespeto no sólo no debe ser permitido a los desconocidos sino a los conocidos, pues, como el Pastor Vega lo explicó la incidencia de abuso infantil es mayor de parte de gente en la que el niño confiaba.
A manera de conclusión, termino diciendo que algunos elementos a tomar en cuenta en caso de saber que un niño está siendo abusado sexualmente es, explicarle que él no es culpable, protegerle y recurrir a los medios legales para que no quede en impunidad el abuso que la criatura sufrió.
Los padres deben buscar ayuda profesional para su hijo ya que de esa manera él podrá superar los problemas emocionales conseguidos y cualquier situación que le afecte. También, hay que hacer todo lo médicamente necesario para proteger la salud del niño.
No recomiendo a los padres guardar silencio, ni tampoco encubrir sólo por el hecho que el abusador puede ser el padre, padrastro, tío o abuelo. El abuso debe ser denunciado y el no hacerlo puede ser fatal para la vida del niño, ya que él pensará que no vale nada y se sentirá sumamente desprotegido, y la familia lo que estará haciendo es permitir que el abuso continúe. Repito, el niño se sentirá desprotegido y amenazado y se puede agravar su situación emocional y física.
Hoy más que nunca es evidente que el abuso ya no sólo se da en niñas. En realidad nunca ha sido así. El abuso también se da en los niños, en adolescentes e hijos adultos. Los padres pueden hacer mucho por sus hijos en esta área.
Nuestros niños han sido hechos a imagen y semejanza de Dios. Por está razón los niños tienen dignidad, deben ser respetados y el mismo amor de Dios está de lado de ellos. Vemos a un Jesús que amaba a los niños. Les aseguro que Jesús no está de acuerdo con estas acciones infames que son hechas a los niños. Toda la Biblia nos habla del amor de Dios para el hombre y de su plan divino. Dentro de este plan está el proteger y dignificar a los niños. Por otro lado, enseña que aquellos con conductas sexuales desviadas serán severamente castigados por la eternidad.
El abuso sexual infantil debe ser erradicado, eliminado y denunciado. Primariamente de los padres depende el cuido de sus hijos para que no sean víctimas del abuso. Ellos son niños y por consiguiente no se pueden cuidar solos y son más frágiles para defenderse. Como hemos visto hoy más que nunca las familias deben estar alertas a que dentro del círculo familiar no haya este tipo de acciones desgraciadas.
[1] Orientaciones familiares, Publicado en el Diario de Hoy, el 3 de mayo de 2000, Periódico de El Salvador. El contenido citado puede encontrarse en la siguiente dirección: http://www.elsalvador.com/noticias/2002/5/3/editorial/edito2.html
[2] Orientaciones familiares, Publicado en el Diario de Hoy, 28 de Junio de 2003, Periódico de El Salvador. El contenido citado puede encontrarse en la siguiente dirección: http://www.elsalvador.com/noticias/2003/06/28/editorial/edito6.html